No os cuento nada nuevo si os digo que los niños de ahora tienen más juguetes, más chismes y más entretenimiento que el que tuvimos nosotros en todos los años de nuestra infancia ¿verdad?

¿Os recordáis aburridos? ¡Yo no! Recuerdo bicis, alguna serie de la tele como Ferdy, recuerdo jugar con mi hermano a ver quién llegaba antes a la pelota (situada en el lado opuesto. No, no era un juego tranquilo, era bastante bruto, pero muy divertido); recuerdo el balón prisionero y horas y horas de rescate con toda la clase de 3ºA.

Y ahora niño aburrido que veo, niño aburrido al que le buscamos mil y un planes que hacer… bueno, pues ahí va la bomba del día: ABURRIRSE ES SANO, ES IMPORTANTE, NOS HACE MADURAR Y NOS HACE MÁS CREATIVOS.

¡Hala! ¿Qué te parece?

No digo que dejes a tu infante tirado en el suelo, aburrido como una paloma en pleno mes de agosto, pero sí que no te sientas culpable si no juegas continuamente con él a juegos “súper” creativos, que has visto en Facebook en páginas “súper creativas” con materiales “súper creativos”.

¿Qué te apetece hacer otras cosas como leer? Sí. Sí. Leer.  Eso que dices que nunca tienes tiempo pero que “Yo es que antes leía mucho”. Bueno pues ahora es el momento de coger un buen libro.

¿Qué te toca hacer la comida para el día siguiente y así no la haces por la noche cuando estén en la cama? Bueno, pues hazlo. “Sí, pero es que mi hijo no me deja y dice que se aburre…”.

Que lo haga. Que se aburra. Que piense que le apetece. Que se invente un juego. Que ayude con la comida. Lo que sea que haya pensado y haya salido de su cabeza.

No nos vayamos al otro extremo y nunca juguemos con nuestros hijos. Tampoco seamos “más papistas que el Papa”, pero no pensemos que si se aburren es cosa nuestra, no nos sintamos mal cuando tenemos cosas que hacer y  nuestros hijos se aburran. Ya hay muchas cosas por las que todos nos sentimos mal, vamos a comenzar a descargar la mochila de culpas…

Pero… ¿podemos hacer algo? Sí. ¡Claro que sí!

  • Los cuartos ordenados, los juguetes organizados, los materiales de plástica bien situados ayudan a los niños a localizar aquello con lo que quieren jugar más fácilmente.
  • Y si han ayudado en la organización mejor.
  • Una casa organizada, un cuarto ordenado ayuda al niño a focalizar aquello con lo que quiere entretenerse.

¿Algo más? ¡Sí!

  • Tú también puedes hacer cosas diferentes y que tus hijos los vean… la tele está bien pero ¿y leer? ¿Alguna manualidad? ¿Algo que no sea tener la TV encendida o ponerte a limpiar como un loco? Hay muchas cosas que puedes hacer para enseñar a tu hijo alternativas de ocio…

¿Tú qué haces cuando tus hijos se aburren?

Yo, personalmente, me pongo a leer. Fuera tele. Fuera limpieza y orden. Y con un buen libro en el sofá…  la vida parece distinta.